Acabo de almorzar en el “Catorce”, uno de esos bares de barrio donde todavía puedes tomar un pincho de tortilla sin necesitar un préstamo. El movimiento a esa h
Acabo de almorzar en el “Catorce”, uno de esos bares de barrio donde todavía puedes tomar un pincho de tortilla sin necesitar un préstamo. El movimiento a esa h