Un estudio ha demostrado los fuertes vínculos que existen entre el sentimiento de soledad y la función cerebral en los ancianos y ha respaladado la teoría de que el aislamiento no es necesariamente un factor de riesgo de demencia
Un estudio ha demostrado los fuertes vínculos que existen entre el sentimiento de soledad y la función cerebral en los ancianos y ha respaladado la teoría de que el aislamiento no es necesariamente un factor de riesgo de demencia