Edurne Ruiz ha pasado de trabajar días sueltos a no cerrar ni los domingos para rescatar este comercio vital: "Trabajo para mí, estoy jodida pero contenta".
Edurne Ruiz ha pasado de trabajar días sueltos a no cerrar ni los domingos para rescatar este comercio vital: "Trabajo para mí, estoy jodida pero contenta".