La única posibilidad de que un Estado miembro pueda dejar de forma parte de la Alianza Atlántica es a voluntad propia, tal y como recoge el artículo 13 del Tratado de Washington
La única posibilidad de que un Estado miembro pueda dejar de forma parte de la Alianza Atlántica es a voluntad propia, tal y como recoge el artículo 13 del Tratado de Washington