La sentencia de 1982, que condenó a treinta personas por el intento de golpe de Estado del 23F, cerró el capítulo judicial, pero no despejó muchas incógnitas en torno a una operación que hizo tambalearse a la joven democracia española.
La sentencia de 1982, que condenó a treinta personas por el intento de golpe de Estado del 23F, cerró el capítulo judicial, pero no despejó muchas incógnitas en torno a una operación que hizo tambalearse a la joven democracia española.