Al igual que sucedió con la guerra en Ucrania, que ya ha superado los cuatro años desde su inicio, las medidas para paliar los efectos del conflicto bélico han vuelto a enfrentar a PSOE y PP, esta vez por la escalada militar que está teniendo lugar en Oriente Medio tras el ataque de Israel y EE.UU. a Irán. El choque entre los dos principales partidos en el Estado, y también de los socialistas con su socio, Sumar, se ha visto acrecentado por la posición de prudencia que mantiene Moncloa: Por un lado afirma que está lista para adoptar las medidas que considere necesarias para hacer frente a los efectos económicos de la guerra en Irán y que tiene claras cuáles serían, pero no concreta cuándo podría aprobarlas a la espera de la evolución de la situación.