El límite de humillación a las víctimas del terrorismo se consideraba ya irrebasable incluso para la propia izquierda abertzale. Pero no. Parece que no hay tope para su ingonimia
El límite de humillación a las víctimas del terrorismo se consideraba ya irrebasable incluso para la propia izquierda abertzale. Pero no. Parece que no hay tope para su ingonimia