Los grupos parlamentarios, también los integrantes del Gobierno, en cuestiones no pactadas “tienen libertad de voto” para plantear sus iniciativas, como la recientemente rechazada para derogar la ley que blindaba a los profesores de Religión y en la que se evidenciaron discrepancias entre los socios de Gobierno. Lo dijo ayer el vicepresidente primero y portavoz del Ejecutivo foral, Javier Remírez, preguntado al respecto en rueda de prensa, donde recordó que la iniciativa era una proposición de ley y no un proyecto de ley de Gobierno, con lo que los grupos, tanto los socios del Ejecutivo como los que no forman parte del mismo, tienen libertad de voto y que el Gobierno “no manifestamos opinión al respecto”.