Adiós a los pesticidas y a los fertilizantes químicos. Los viticultores de Eslava cultivaron 24 ha de viña tratando las uvas solo con bacterias obtenidas de su propio suelo. Ahora, brindan con esos vinos
Adiós a los pesticidas y a los fertilizantes químicos. Los viticultores de Eslava cultivaron 24 ha de viña tratando las uvas solo con bacterias obtenidas de su propio suelo. Ahora, brindan con esos vinos