Entre el imaginario colectivo que promovió El Padrino, quedó colgando, a modo de volutas de humo suspendidas en el aire, una frase que justifica la violencia desde un punto de vista empresarial.
Entre el imaginario colectivo que promovió El Padrino, quedó colgando, a modo de volutas de humo suspendidas en el aire, una frase que justifica la violencia desde un punto de vista empresarial.