Korrika se ha consolidado como una de las expresiones más amplias de apoyo popular al euskera, sostenida por miles de ciudadanos, entidades e instituciones que, mediante el simbólico relevo del testigo, hacen suyo un mensaje colectivo. Este año, bajo el lema ‘Euskara gara’, la carrera vuelve a interpelar a la sociedad en su conjunto sobre el valor y el futuro de la lengua. Sin embargo, cuando aún no ha alcanzado su ecuador, la presente edición se ha visto salpicada por una doble polémica que no le favorece.