El juicio por el trágico accidente de tren que tuvo lugar en febrero de 2023 en la localidad griega de Tempe y que se saldó con 57 muertos ha sido aplazado este lunes hasta el próximo 1 de abril tan solo horas después de que comenzara en la ciudad de Larisa, tres años después del que se ha convertido en el incidente ferroviario más mortífero del país.