Lo he escrito muchas veces pero, tal vez, si lo dice Gabriel Rufián hasta quien no se da por aludido empieza a enterarse: “La Ley de Vivienda ha fracasado” (Demócrata). Podríamos hablar del papel de ERC, que la aprobó antes de unas elecciones municipales y, antes de unas catalanas, la recurrió, o de la petición recentralizadora de Rufián al gobierno español, pero vamos a centrarnos en lo que nos afecta: el éxito que nos colocaron en aquella campaña EH Bildu y PSE nunca lo fue. Lo sabe quien busca un piso. Y no vale con gritar “¡la vivienda!” para que parezca que haces algo: si la ley no fomenta la oferta no es útil.