Los vecinos de Cáseda: José Oneca Benedit, jornalero, 34 años, 3 hijos; Segundo Dolorea Martínez, labrador, 41 años, 4 hijos; Blas Dolorea Baztán, labrador, 24 años y Gregorio Oroz Buey, sangüesino, obrero, 40 años, 3 hijos fueron asesinados el 3 de septiembre de 1936 a 3 km de Aibar, antes de llegar al alto y enterrados sus cuerpos en una fosa en La Fuente del Garrero. En 1979, en plenas exhumaciones tempranas, vecinos de ambos pueblos buscaron sin éxito sus restos dada la profundidad de la tumba. Los encontraron en 2009 con la ayuda de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, y en abril de 2010, la fosa se exhumó, 74 años después de los hechos.