Las calles del centro histórico de Pamplona se llenaron de cientos de fieles con ramos de olivo y palmas que, tras ser bendecidos por el arzobispo Roselló, acompañaron al paso ‘Entrada en Jerusalén’ en su procesión hacia la Catedral
Las calles del centro histórico de Pamplona se llenaron de cientos de fieles con ramos de olivo y palmas que, tras ser bendecidos por el arzobispo Roselló, acompañaron al paso ‘Entrada en Jerusalén’ en su procesión hacia la Catedral