Como era de prever, en el discurrir de la Korrika nadie ha exhibido nada del Alcoyano, ni banderas, ni bufandas, ni camisetas, ni nada. Ni un ¡gora Alcoyano! se ha escuchado
Como era de prever, en el discurrir de la Korrika nadie ha exhibido nada del Alcoyano, ni banderas, ni bufandas, ni camisetas, ni nada. Ni un ¡gora Alcoyano! se ha escuchado