Cuatro de cada diez accidentes de tráfico con fallecidos en Navarra son causados por un implicado que sobrevive al siniestro, es decir, una persona cuya conducción o comportamiento en la carretera causó el evento en el que otras personas se convierten en víctimas mortales y cuya responsabilidad puede llegar a tener consecuencias penales en forma de condenas de prisión, multas e indemnizaciones. Ejemplos de ello son invasiones del carril contrario, conducciones temerarias o atropellos de peatones por distracciones.