La empresa tecnológica Arm ha creado un chip dirigido a la inteligencia artificial que podría transformarla por completo. El procesador se llama Arm AGI CPU, y ha marcado un punto de inflexión histórico en la industria, ya que es la primera vez en más de 35 años que la compañía británica diseña y fabrica su propio hardware completo. Antes, se limitaban a vender planos o licencias a terceros como Apple o Qualcomm.