En mayo hará tres años desde que Leonardo Sangurima y Adriana González se hicieron cargo del Bar Batzoki Lizarra, el establecimiento abierto a un espacio de la ciudad que gana vida con el paso del tiempo
En mayo hará tres años desde que Leonardo Sangurima y Adriana González se hicieron cargo del Bar Batzoki Lizarra, el establecimiento abierto a un espacio de la ciudad que gana vida con el paso del tiempo