Este fin de semana hemos visto cosas que no creeríais: periodistas madridistas llamando “piscinero” a un jugador que no es ni Mbappé ni Vinícius; tildar de “pisotín” un pisotón para disculpar un penalti (denominado luego, por supuesto, “polémico”, “penaltito”, “rigurosísimo”, etcétera); criticar “el fútbol moderno” que ha creado la incorporación del VAR y su corrección de flagrantes errores; culpar al arbitraje de la derrota y no al mal juego propio; ver una mano negra en lo ocurrido en El Sadar para devolver el liderato al Barcelona...