La noche de ayer en el Royal Festival Hall de Londres tenía un favorito claro para el premio al Mejor Actor: Timothée Chalamet, con las apuestas a su favor. Lo que nadie esperaba es que el ganador fuera un actor con apellido vasco y raíces en Donostia. Robert Aramayo, de 33 años, se subió al escenario visiblemente conmovido y dijo: "No puedo creer que esté mirando a personas como tú", señalando a Leonardo DiCaprio, uno de sus rivales en la categoría. Fue la sorpresa de la noche. Y fue doble: también se llevó el Premio a la Estrella Emergente.