El Sadar es propiedad del Gobierno de Navarra, por lo que resulta “evidente” que el propietario debe hacerse cargo de la seguridad de instalaciones y asistentes, aseguran.
El Sadar es propiedad del Gobierno de Navarra, por lo que resulta “evidente” que el propietario debe hacerse cargo de la seguridad de instalaciones y asistentes, aseguran.