Granada introduce una fase intermedia en sus señales -rojo y ámbar encendidos simultáneamente antes del verde-, una fórmula habitual en Europa que busca mejorar la fluidez del tráfico urbano
Granada introduce una fase intermedia en sus señales -rojo y ámbar encendidos simultáneamente antes del verde-, una fórmula habitual en Europa que busca mejorar la fluidez del tráfico urbano