Aunque la lluvia ha dejado su impronta en el camino, la temperatura y la falta de viento han favorecido la marcha de miles de peregrinos en una de las citas más emblemáticas del año
Aunque la lluvia ha dejado su impronta en el camino, la temperatura y la falta de viento han favorecido la marcha de miles de peregrinos en una de las citas más emblemáticas del año