Perfumarnos es uno de los gestos cotidianos que forman parte de nuestra rutina de belleza. Antes de salir de casa, y para darle el toque final al look, elegimos nuestra fragancia favorita y la aplicamos en las muñecas y el cuello. Sin embargo, este ritual está cambiando y lo hace influido por técnicas como el shadowing, una revolución que ya se ha convertido en tendencia.