La representación sindical de ESK en Tubos Reunidos ha denunciado que el ERE presentado por la dirección supone un "secuestro de 301 rehenes -en alusión a la cifra de despidos contemplada- para pedir un rescate" que, en su opinión, es la "condonación de una amplia cantidad de la deuda pública con SEPI y el Gobierno vasco".