El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, ha defendido este domingo que la fe "comienza siempre como una invitación" y ha destacado que "a nadie se le obliga a creer". En este sentido, ha considerado una "falta de respeto" que "se critique que Dios sea importante en nuestra vida". Y ha considerado un "signo de inmadurez" e "insatisfacción" buscar "juzgar y criticar nuestra fe".