Nacido para reinar en Navarra y quizá también en la Corona de Aragón, Carlos de Viana encarnó el destino frustrado de un príncipe culto cuya herencia quedó atrapada entre guerras, ambiciones y conflictos familiares
Nacido para reinar en Navarra y quizá también en la Corona de Aragón, Carlos de Viana encarnó el destino frustrado de un príncipe culto cuya herencia quedó atrapada entre guerras, ambiciones y conflictos familiares