Tal día como hoy, 10 de marzo, pero hace 30 años, Michael Schumacher disputó su primera carrera con Ferrari. El alemán encomendó su futuro al potencial del monoplaza italiano. La fábrica de Maranello acogió a un piloto que venía de proclamarse dos veces campeón mundial de la Fórmula 1 con Benetton. La expectación era enorme. La necesidad era acuciante. Ferrari perseguía un título de pilotos que no lograba desde 1979, con Jody Scheckter.