Suele pasar en casi todos los plenos de mociones del Parlamento de Navarra. Al final de la última intervención del debate que sea, el presidente de la Cámara, Unai Hualde, da la orden a los servicios jurídicos y manda continuar con el siguiente punto. Entonces interrumpe una voz severa y cavernosa que sería ideal para contarle un cuento de miedo a un crío pequeño: “Presidente, mi turno para explicar el sentido de mi voto”. Es Maite Nosti Izquierdo, la única parlamentaria no adscrita de la Cámara. No tiene derecho a intervenir durante los debates como el resto de grupos, pero sí a explicar al hemiciclo –en una breve intervención desde el escaño– por qué ha votado lo que ha votado.