La pelota vasca representa mucho más que una disciplina deportiva en Navarra; es un elemento vertebrador de la vida social, cultural e histórica de la Comunidad Foral. Con un origen que se remonta al siglo XIII, este deporte atesora siglos de historia y tradición a través de modalidades diversas como la mano, la pala, el remonte o la cesta punta. Un símbolo vivo de identidad colectiva que trasciende su dimensión deportiva para convertirse en un patrimonio cultural inmaterial que goza, en la actualidad, de una enorme proyección internacional.