En un momento en el que la seguridad vial vuelve a ocupar portadas y debates, especialmente por la entrada en vigor de la polémica baliza V-16 conectada, crece la relevancia de un sistema cuya presencia en nuestros coches ya no es opcional: el frenado de emergencia, una tecnología que se ha convertido en un escudo silencioso entre el conductor y la tragedia en la carretera.