El conflicto por la foto de un preso de ETA portada por un niño al paso de la Korrika por Iruñea desescala a medida que pasan las jornadas y la carrera por el euskera recupera la normalidad. A lo largo de la jornada de este lunes ha dejado atrás las tierras navarras y se ha adentrado en territorio alavés y guipuzcoano sin mayores sobresaltos, si bien desde el sindicato CC.OO. vetado por la organización para portar el simbólico testigo salieron al paso para volver a denunciar "el ejercicio de apartheid social" hacia su sindicato y puso el foco sobre EH Bildu a la que señaló porque no han recibido de su parte ninguna llamada de acompañamiento.