El conflicto en Oriente Medio cumple 25 días de una escalada sin precedentes que ha transformado la región en un tablero de ajedrez donde las piezas —gasoductos, estrechos marítimos y capitales enteras— caen bajo el fuego de una guerra que nadie parece poder detener. Mientras en Washington el presidente Donald Trump habla de "pausas" y "negociaciones", sobre el terreno, el estruendo de los misiles balísticos y el humo de las refinerías en llamas cuentan una historia radicalmente distinta.