Creciendo junto a las marismas del Coto de Doñana, donde paran millones de aves en sus migraciones, no es raro que la historia de las deliciosas fresas de Huelva recorra y siga recorriendo cientos de kilómetros.
Creciendo junto a las marismas del Coto de Doñana, donde paran millones de aves en sus migraciones, no es raro que la historia de las deliciosas fresas de Huelva recorra y siga recorriendo cientos de kilómetros.