Queremos expresar, a través de estas líneas, nuestro más profundo y sincero agradecimiento a la sanidad pública navarra y, en especial, a todos los profesionales del Pabellón de Virgen del Camino del Hospital Universitario de Navarra, que nos han acompañado en uno de los momentos más difíciles y, a la vez, más importantes de nuestras vidas.