Noelia, en primer lugar, quiero honrarte por tu valentía y por haber conseguido, quizás por primera vez, lo que tú querías a pesar de la oposición de los Abogados Cristianos. Ya ves, a ellos lo de ser cristianos les legitima para oponerse a tu decisión. ¿Quizás te ofrecieron la vida eterna a cambio de posponer tu deseo de morir? A tu padre, custodiado por los Abogados Cristianos, por lo que escucho, ni se le conoce ni se le espera. Cómo puede decidir por ti una persona que nunca te ha escuchado.