No es fácil llegar a ser presentador o presentadora de un programa de televisión, especialmente en una cadena nacional. Además de una trayectoria contrastada, en muchas ocasiones hay que pasar un casting para que la cadena o la productora elijan a la persona que más les convence. Y también sucede en Televisión Española, donde aunque gran parte de su plantilla ha conseguido su plaza por oposición también se contrata a personas para casos como esos.