Regada por el Ebro, esta tierra entrega un repertorio vegetal de enorme personalidad, con estaciones más brillantes que otras, pero siempre con un producto que manda en el mercado, en las conversaciones y, por supuesto, en la mesa.
Regada por el Ebro, esta tierra entrega un repertorio vegetal de enorme personalidad, con estaciones más brillantes que otras, pero siempre con un producto que manda en el mercado, en las conversaciones y, por supuesto, en la mesa.