Los ingresos y los gastos no cuadran en muchas residencias, también en las de titularidad municipal, donde los consistorios deben hacer un esfuerzo económico para mantenerlas a flote
Los ingresos y los gastos no cuadran en muchas residencias, también en las de titularidad municipal, donde los consistorios deben hacer un esfuerzo económico para mantenerlas a flote