EL ciclismo que viene se conforma de expectativas, intuiciones, sueños y esperanzas. Es el nutriente del pelotón aficionado vasco, una amalgama que anhela un futuro en el profesionalismo.
EL ciclismo que viene se conforma de expectativas, intuiciones, sueños y esperanzas. Es el nutriente del pelotón aficionado vasco, una amalgama que anhela un futuro en el profesionalismo.