La Navarra de 2039 no se parecerá a la que conocemos hoy. Si las tendencias demográficas actuales se mantienen, la Comunidad Foral ganará casi 81.000 habitantes en los próximos 15 años, hasta rondar los 760.000. Sin embargo, este crecimiento esconde una mutación profunda: el "engrosamiento" de la parte alta de la pirámide poblacional y una dependencia absoluta del exterior para mantener el pulso demográfico.