Debería escribir las letras de hoy sobre el acuerdo alcanzado entre Navarra y el Estado para poder destinar 271 millones del superávit de la Hacienda Foral a cierre de 2024 a aquellas inversiones y gasto público que decida el Gobierno foral. Pueden abarcar desde industria, sanidad, vivienda, infraestructuras o educación. Necesidades existen y es una bocanada de aire que ahora es obligatoria gestionar de forma eficaz y eficiente.