El arranque de Pillion ya apunta alto. Un coro de cuatro hombres, vestidos igual, canta a capella en un pub británico. Entre humo y alcohol y frente a un público heterogéneo, Cupido hace una travesura. El más aniñado de los cantantes, se enamora de un motorista taciturno que parece una réplica del David de Miguel Ángel. ¿Estamos ante una versión hardcore de El sueño de una noche de verano? En esa aventura de amantes encadenados, sobresale un duelo actoral inconcebible entre Alexander Skarsgård, el vikingo protagonista de El hombre del norte, y Harry Melling, el primo de Harry Potter. Ellos son los amantes tiernos de un relato que bucea sin complejos en el llamado BDSM. Bajo ese acrónimo se afilian las prácticas eróticas basadas en el Bondage (ataduras), Disciplina/Dominación, Sumisión/Sadismo y Masoquismo.