Osasuna Femenino retomó la liga tras 20 días de parón con un empate ante el Albacet. Las rojillas salieron al campo con mucho impetu, pero a medida que pasaban los minutos se diluían, terminando por estar muy lejos de ese equipo guerrero que rasca en todos los duelos, que no escatima en la presión y que es vertical cuando recupera.