A medida que se acerca la primavera, los cambios en las temperaturas, el aumento progresivo de las horas de luz y una mayor actividad en el exterior empiezan a modificar también la rutina de muchas mascotas. Estos cambios en el entorno, aunque puedan parecer sutiles, pueden influir en el bienestar emocional de perros y gatos, haciendo que algunos animales se muestren más sensibles al estrés o a la sobreestimulación.