“¡Idiomas, querida!”, respondió Aramís Fuster en Sálvame cuando le cuestionaron la trabajada pronunciación que hizo de la palabra ‘alzheimer’. Y esa frase de apenas dos palabras se hecho muy popular y se utiliza en multitud de ocasiones gracias a la vidente, quien pese a sus supuestos poderes adivinatorios no fue capaz de prever su caída a un profundo pozo del que no logra salir.