Una de las razones por las que no lo había dejado hasta ahora era que mucha gente me decía que las redes sociales (digitales) ayudaban a que mi mensaje y mi trabajo llegase a más personas. Yo no lo veía tan claro, porque una cosa es tener presencia en las redes sociales, estar allí, y otra distinta es que el mensaje llegue a quienes se podrían beneficiar de él. Las personas a las que llego a través de las redes sociales ya están concienciadas de los riesgos que conlleva utilizarlas, así como de los peligros del mundo digital. El público al que me gustaría llegar, o no está en las redes sociales o nunca va a seguir una cuenta como la mía porque no le interesa.