La motivación que me llevó a escribir “Monumentos incómodos y pedagogía antifascista” nace de una constatación: el debate sobre qué hacer con el Monumento a los Caídos está dividiendo al espacio social antifascista. Y precisamente por eso resulta necesario abrir un debate público desde el respeto a las diferencias, intentando explicar las distintas posiciones y, también –por qué no–, comprender las ajenas.