Dos años de investigación han destapado un sofisticado entramado de fraude laboral y falsificación documental en el sector del metal de Navarra. La Guardia Civil ha investigado a 17 personas y siete empresas por utilizar fraudulentamente las identidades de 155 personas —trabajadores, extrabajadores, clientes e incluso personas ajenas al sector— para simular ventas de chatarra y eludir controles fiscales. El fraude alcanzaría cerca de un millón de euros.